El estudio REACT detectó aterosclerosis silenciosa en aproximadamente 1 de cada 13 participantes de 18 a 29 años. El dato invita a prevenir antes, no a pedir un TAC a todo el mundo.
Una arteria no espera a que una calculadora te declare «de riesgo». La aterosclerosis silenciosa puede empezar en la juventud, años antes de causar dolor, falta de aire, un infarto o un ictus. Eso no significa que una persona joven con placa vaya a sufrir necesariamente uno de esos eventos. Significa algo más útil: la prevención cardiovascular no debería empezar cuando aparecen los síntomas.
El estudio internacional REACT acaba de poner cifras a esa realidad. Entre 16.808 adultos de 18 a 70 años sin enfermedad cardiovascular aterosclerótica conocida, los investigadores detectaron placa en el 57,1% de la cohorte (IC 95%: 56,3–58,0). En el grupo de 18 a 29 años apareció en el 8,7% de los hombres y el 6,7% de las mujeres: aproximadamente 1 de cada 13 participantes.
Lo esencial
- REACT demuestra detección, no beneficio del cribado: es una fotografía transversal; no probó que buscar placa en toda la población reduzca infartos, ictus o mortalidad.
- El 57,1% no es la prevalencia de España: la cohorte se equilibró deliberadamente por edad y sexo y procedía de España y Dinamarca.
- Prevenir antes no equivale a escanear antes: historia, presión arterial, lípidos, glucosa, tabaco, función renal y hábitos siguen siendo la primera capa.
- La imagen solo añade valor si cambia una decisión: puede actuar como desempate selectivo, no como chequeo automático.
Qué estudió exactamente REACT
REACT incluyó a 16.808 personas adultas reclutadas en España y Dinamarca, sin enfermedad cardiovascular aterosclerótica diagnosticada. La muestra se organizó por cinco grupos de edad con números aproximadamente equilibrados de mujeres y hombres. Por eso el porcentaje global describe esta cohorte; no puede extrapolarse sin ajuste a toda la población española.
El protocolo buscó placa de forma directa en varios territorios:
- ecografía vascular tridimensional en arterias carótidas, en el cuello;
- ecografía vascular tridimensional en arterias femorales, en la ingle;
- angio-TAC coronaria para visualizar las arterias del corazón.
También recogió factores de riesgo, analítica, imágenes de retina y muestras para investigación ómica. En las edades más jóvenes, la enfermedad solía ser periférica y estar limitada a un territorio. Con los años aumentaron tanto el volumen de placa como la afectación de varios territorios; la enfermedad coronaria aislada fue poco frecuente.
El proyecto recibió financiación de la Novo Nordisk Foundation y apoyo en especie de Philips y Zeiss. Declarar estas relaciones no invalida el resultado, pero forma parte de una lectura crítica completa. Además, la distribución por edad es transversal: muestra diferencias entre grupos, pero no demuestra qué mecanismo —incluida la menopausia— las causó.
Qué significa «aterosclerosis silenciosa»
La aterosclerosis es la acumulación progresiva de lípidos, células inflamatorias, tejido fibroso y, con el tiempo, calcio en la pared arterial. «Silenciosa» significa que se detecta placa antes de que la persona tenga un diagnóstico clínico o síntomas atribuibles a ella.
No significa automáticamente que exista una obstrucción relevante, que vaya a producirse un infarto, que sea necesaria una intervención cardiaca o que un biomarcador aislado haya hecho un diagnóstico. La placa es una señal de enfermedad subclínica y exposición acumulada. Su importancia depende de dónde está, cuánta hay, cómo se distribuye y qué otros factores acompañan a la persona.
Lo que REACT cambia —y lo que todavía no puede cambiar
REACT refuerza una idea clínica valiosa: esperar a que el riesgo a diez años sea alto puede llegar tarde para algunas personas jóvenes. La exposición durante décadas a LDL elevado, partículas aterogénicas, tabaco, hipertensión o diabetes puede importar aunque la edad mantenga bajo el riesgo inmediato.
Pero REACT-DETECT es un análisis basal observacional. Detectó enfermedad; no comparó el cribado universal con la atención habitual ni demostró menos eventos clínicos. Esa pregunta corresponde a REACT-PROTECT, una segunda fase planificada para 2027–2032 si obtiene financiación. Su desenlace principal previsto es la progresión de placa, un marcador sustituto, no infartos, ictus o mortalidad.
La conclusión prudente es doble: conviene pensar antes en la exposición acumulada, pero todavía no existe evidencia para convertir la ecografía vascular o el TAC en un chequeo poblacional rutinario.
Prevenir antes no significa hacer más pruebas
Para la mayoría, la primera capa de prevención es menos espectacular que un escáner y más útil:
- Historia personal y familiar: infarto o ictus prematuro, hipertensión, diabetes, enfermedad renal, menopausia prematura, preeclampsia, inflamación crónica y medicación.
- Exposición: tabaco y nicotina, sedentarismo, alimentación, sueño, alcohol y estrés sostenido.
- Medidas repetibles: presión arterial, peso y perímetro abdominal cuando aporten contexto.
- Analítica básica: perfil lipídico, glucosa o HbA1c y función renal según el caso.
- Refinadores de riesgo: Lp(a) al menos una vez en la vida adulta y ApoB cuando el número de partículas pueda aclarar el riesgo.
- Cálculo de riesgo: SCORE2 o SCORE2-OP en las edades y poblaciones donde estén validados, sin confundir un porcentaje a diez años con toda la trayectoria biológica.
El VO₂ max mide capacidad cardiorrespiratoria y ayuda a orientar el ejercicio, pero no detecta placa. Los relojes de edad biológica y otros biomarcadores emergentes tampoco diagnostican aterosclerosis.
Tabla de decisión: qué puede tener sentido según tu situación
| Situación | Primer paso de alto valor | ¿Imagen vascular? |
|---|---|---|
| 18–39 años, sin síntomas ni factores mayores | Historia familiar, presión, lípidos, glucosa, Lp(a) una vez y hábitos | No de rutina |
| Historia familiar prematura, LDL muy alto, diabetes, tabaco, enfermedad renal o varios factores | Evaluación clínica temprana; considerar ApoB y causas secundarias | Solo si el resultado puede cambiar una decisión y el especialista lo indica |
| Riesgo bajo/moderado o cercano a un umbral terapéutico en mediana edad | Calcular riesgo, revisar modificadores y preferencias | El calcio coronario o la placa arterial pueden actuar como desempate selectivo |
| Tratamiento ya indicado por riesgo alto o enfermedad conocida | Optimizar prevención y seguimiento | No pedir imagen solo para confirmar una decisión ya clara |
| Dolor torácico, falta de aire nueva, síntomas con esfuerzo o déficit neurológico | Valoración diagnóstica urgente | No es cribado; la prueba depende del cuadro clínico |
La actualización ESC/EAS 2025 considera la placa arterial o un CAC elevado como modificadores de riesgo en personas de riesgo bajo o moderado y cerca de un umbral de tratamiento. A la vez, especifica que la imagen coronaria y el CAC no están indicados como cribado amplio. La guía ACC/AHA 2026 sitúa el CAC como herramienta de decisión cuando persiste incertidumbre, sobre todo en hombres desde los 40 años y mujeres desde los 45 con riesgo limítrofe o intermedio.
Riesgos y límites de buscar placa por imagen
- La ecografía carotídea o femoral no usa radiación, pero depende de la técnica, el equipo y criterios estandarizados.
- La angio-TAC coronaria emplea radiación y contraste yodado; puede no ser adecuada en embarazo, alergia al contraste o determinadas situaciones renales.
- Toda imagen puede generar hallazgos incidentales, falsos positivos, ansiedad y nuevas pruebas.
- Detectar placa no demuestra por sí mismo qué tratamiento ofrece beneficio neto a esa persona.
- Repetir imágenes sin una pregunta clínica concreta puede sumar coste sin mejorar resultados.
Antes de solicitar una prueba conviene responder: ¿qué haríamos de forma diferente si el resultado fuera normal, intermedio o claramente anormal? Si la respuesta es «nada», probablemente no es la prueba adecuada. Nuestra guía de medicina preventiva explica cómo ordenar esa decisión.
Qué puedes hacer hoy para reducir riesgo acumulado
No existe un protocolo único para «revertir» toda placa. Sí existen intervenciones con evidencia para reducir la exposición que la impulsa y disminuir el riesgo cardiovascular:
- no fumar ni vapear nicotina y pedir apoyo clínico si dejarlo resulta difícil;
- priorizar un patrón mediterráneo con verduras, fruta entera, legumbres, frutos secos, aceite de oliva, pescado y cereales integrales;
- alcanzar 150–300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, o 75–150 minutos vigorosa, más fuerza al menos dos días por semana, adaptado a capacidad y salud;
- medir y tratar la presión arterial, el colesterol y la glucosa cuando estén elevados;
- dormir con suficiente regularidad y valorar apnea del sueño cuando haya sospecha;
- usar medicación —incluidas estatinas u otros tratamientos— tras valorar riesgo absoluto, beneficio esperado, efectos adversos, interacciones y preferencias.
La dosis de ejercicio o la intensidad farmacológica no se prescribe desde un artículo. Depende del riesgo basal, la edad, la tolerancia, otras enfermedades y los objetivos acordados con el equipo clínico.
Cuándo no esperar a un chequeo preventivo
Llama al 112 ante dolor u opresión torácica persistente, especialmente si irradia a brazo, espalda o mandíbula o se acompaña de sudor frío, náuseas o falta de aire; pérdida súbita de fuerza o sensibilidad de un lado; dificultad repentina para hablar; desmayo; o falta de aire intensa de nueva aparición. Consulta nuestra guía sobre síntomas de ictus y AIT, pero no retrases emergencias para seguir leyendo.
Una prevención más temprana, no más ruidosa
El mensaje útil de REACT no es «hazte un TAC joven». Es este: conocer antes las exposiciones que dañan tus arterias permite actuar cuando todavía hay más tiempo para cambiar la trayectoria.
En Progevita, la evaluación empieza por ordenar historia, riesgo, analítica, capacidad funcional y hábitos. Si una prueba de imagen puede resolver una decisión real, se plantea de forma selectiva y con el especialista adecuado. Si no va a cambiar nada, no añade precisión: añade ruido.
Si quieres ordenar tu riesgo cardiovascular sin acumular pruebas, una evaluación clínica puede ayudarte a distinguir qué conviene medir ahora, qué puede esperar y qué resultado cambiaría realmente tu plan.
Fuentes
- Bundgaard H et al. Prevalence of Silent Atherosclerosis across Adult Life. New England Journal of Medicine. 2026.
- Bundgaard H et al. Diseño de REACT-DETECT. American Journal of Preventive Cardiology. 2026.
- Ibáñez B, Bundgaard H. Iniciativa REACT y protocolo previsto de REACT-PROTECT. European Heart Journal. 2025.
- American College of Cardiology. Resumen oficial de REACT en ESC 2026.
- Actualización ESC/EAS 2025 sobre dislipidemias, placa arterial y calcio coronario.
- ACC/AHA. Guía 2026 para el manejo de lípidos y colesterol.
- Organización Mundial de la Salud. Recomendaciones de actividad física.
Método: revisión narrativa del estudio primario, su protocolo y guías clínicas vigentes. La prevalencia de la cohorte no se presenta como estimación nacional y la detección de placa no se equipara con beneficio del cribado. Fuentes y SERP comprobadas el 23 de septiembre de 2026. Este artículo es educativo y no sustituye una evaluación médica.
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